Hipócrates, ya en el siglo IV a. de C. nos transmitió una sabia frase: “Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento”.
Ninguna duda al respecto. Somos muy conscientes de que el ser vivo está constituido por su comida. Aquello que elegimos comer configura nuestra salud.
En las últimas décadas la función del perro en la sociedad humana se ha modificado sustancialmente. Históricamente, los canes han sido utilizados como un apreciable instrumento de trabajo.
Sin embargo, en las últimas décadas, se ha originado un cambio de paradigma.
El perro ha pasado de ser un elemento de utilidad a un vital compañero de vida, que siente. Hoy, el perro es nuestra familia. Su alegría es la nuestra y su salud y ánimo forman parte de nuestra profunda felicidad.
En esta nueva relación íntima con la mascota existe una contradicción que no deja de sorprenderme. ¿Por qué delegamos el pilar fundamental de su salud, la nutrición, en manos de grandes empresas que elaboran comida comercial?.
Una comida, irónicamente llamada pienso, más apropiada para un ave que para un carnívoro, por la cantidad de carbohidratos que lleva. ¿Cómo es posible?
El perro es y será siempre un carnívoro. Hemos robado su dignidad y lo alimentamos con pienso. Una comida altamente procesada y en su mayoría compuesta de cereales y desechos cárnicos.
La dentadura de los canes es afilada, a diferencia de la nuestra. Su naturaleza la ha diseñado así porque desgarra los músculos de las presas que captura y tritura sus huesos. No sólo en un pastor alemán; también la del propio bichón maltés es así. La misma fisiología lo define como un digno miembro de la especie canina. Corremos el riesgo de humanizar estas razas pequeñas excesivamente y olvidamos la identidad que les da vida y de su alimentación canina.
Resulta esencial saber de una vez por todas que el perro es un carnívoro. Es decir, que su alimento principal es la proteína animal de la carne.
⦁ Su estructura dental es de dientes, filosa, con colmillos adaptados a roer, desgarrar, apenas a masticar.
⦁ Su PH del estómago es muy ácido, su valor es uno. Puede disolver la comida en cuestión de minutos. En el estómago de un perro sano no sobrevive ningún parásito, ni bacterias patógenas. De ahí, la importancia de que su dieta sea comida no procesada, natural y casera, con el fin de mantener su nivel de PH natural.
⦁ Tiene el tracto intestinal corto. Mucho más que los humanos. Le permite digerir más rápido y con más facilidad todo tipo de proteína animal y grasa, sin ninguna necesidad de fermentación. No es el caso de los cereales e incluso de frutas y de verduras.
⦁ Produce energía al quemar la grasa y proteína animal consumida y no los carbohidratos, como los humanos. Si tu perro es deportista, dale más grasa animal y más carne. Su rendimiento será mayor.
Necesita comer más grasa y más proteína animal; muchos huesos carnosos; poca fruta y verdura y prácticamente nada de cereales. Las consultas veterinarias están llenas de perros con problemas. El problema de la alimentación canina es, principalmente, que no se les proporciona una dieta equilibrada y variada a la manera carnívora.
¿Qué predominaba siempre en su alimentación natural? Es un depredador nato: carne cruda, viseras y los huesos carnosos.
Ni vemos ni controlamos la calidad de los nutrientes en el alimento que actualmente ingieren nuestras mascotas.
Un porcentaje mayoritario del sector veterinario defiende esta comida como la única nutrición válida para una mascota. Argumenta que el pienso tiene todos los ingredientes que el perro necesita en las cantidades exactas.
Una persona ama mucho a sus hijos, a su pareja… ¿Se le ocurriría darles un pienso seco, día tras día?. Es inconcebible ofrecer pienso a una persona para comer. Así de simple… y afortunadamente. Sería una crueldad, catalogada hasta de un maltrato evidente.
Es curioso que lo hagamos diariamente a los perros, a los que amamos como a nuestra propia familia. No sólo lo alimentamos con una bola seca, sino que hemos convertido ese hecho en una idea institucionalizada. Y, por el contrario, consideramos impensable una alimentación canina natural; es decir, la propia de su especie.
No es de sentido común, ni tiene explicación posible. En menos de 30 años se ha impuesto en la mente colectiva la idea de que el pienso, es el alimento más equilibrado para los perros.
Cualquier alimentación fresca y natural lleva un 80% de agua. Es impensable ingerir un alimento con sólo un 10% de agua de manera continua. Además de empobrecer la vida, un alimento de estas características entorpece al organismo en su tarea vital de conservar la salud.
¿Es la mejor alimentación para nuestros perros? Siempre he sentido que una persona debe ser transigente y estar dispuesta a ceder para convivir en sociedad. Creo que la tolerancia es una virtud que ennoblece a quién la practica. Pero, igualmente, afirmo con más fuerza si cabe que la verdad es un valor inquebrantable. Que la debemos proteger y defender siempre y en todo momento, porque la mentira es el origen de muchas enfermedades que sufre esta sociedad.
La falsedad existe, aunque es más determinante que se mantenga e institucionalice. Ya establecida, tiene graves consecuencias, porque afecta a muchas personas.
Se impone despertar nuestro interés por descubrir la evidencia. Es preciso ver la realidad de forma inteligente. Tenemos capacidad para conseguirlo.
El recurso más importante que tiene el ser humano para orientarse es su capacidad de advertir nítidamente la realidad. Nada le confiere más felicidad que actuar en consecuencia con aquello que ve.